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sábado, 19 de diciembre de 2015

El águila y las gallinas

Un guerrero indio se encontró un huevo de águila, el cual recogió del suelo y colocó más tarde en el nido de una gallina. El resultado fue que el aguilucho se crió junto a los polluelos.
Así, creyéndose ella misma gallina, el águila se pasó la vida actuando como éstas. Rascaba la tierra en busca de semillas e insectos con los cuales alimentarse. Cacareaba y cloqueaba. Al volar, batía levemente las alas y agitaba escasamente su plumaje, de modo que apenas se elevaba un metro sobre el suelo. No le parecía anormal; así era como volaban las demás gallinas.

El Cometa que descubrió su luz

Miles de personas contemplaban admiradas la estela que iba dejando el cometa. Hasta los astrónomos se habían quedado cortos en sus cálculos acerca de su luminosidad y magnitud.
Sin embargo, lo que hoy era portada de todos los periódicos muy bien pudo no ocurrir. Todo comenzó unos días antes.

Guerra de colores

Cuentan que un día los colores del mundo comenzaron a litigar: cada uno de ellos pretendía ser el mejor, el más importante, el más útil, el favorito.

El Verde dijo: - “Ciertamente el más importante soy yo, signo de vida y de esperanza. He sido escogido para la hierba, los árboles, las hojas. Sin mí todos los animales morirían. Mirad el campo: me veréis por todas partes”.

viernes, 18 de diciembre de 2015

El zorro mutilado

Un hombre que paseaba por el bosque vio un zorro que había perdido  sus patas, por  lo que el hombre se preguntaba cómo podría  sobrevivir. Entonces vio llegar a un tigre que llevaba una presa en su boca. El tigre ya se había hartado y dejó el resto de la carne para el zorro.

Asamblea en la carpintería

Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar.
 ¿La causa?¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba todo el tiempo golpeando.